Estas recomendaciones no intentan ser una normativa estricta sino un marco de actuación y de comportamiento que pretende favorecer las condiciones óptimas del entrenamiento.
Este es el decálogo del Maestro Mangiarotti:

- Recuerda que eres el representante del más noble deporte.
- Practica este deporte desinteresadamente y con absoluta lealtad.
- En la pista y fuera de ella compórtate como un caballero.
- No discutáis de esgrima, si antes no conoces la esgrima ni su reglamento.
- Aprende a perder con honor y a ganar con dignidad.
- Respeta siempre a tu adversario, pero intenta superarlo en el combate con todas tus energías.
- Recuerda que hasta el último tocado tu adversario no te ha ganado.
- Acepta deportivamente la derrota antes que ganar con trampas.
- No salgas a la pista con el material defectuoso ni con tu indumentaria desaliñada.
- Honra, defiende y respeta con tu nombre, el prestigio de tu maestro, los colores de tu club y la bandera de tu país.
La esgrima es el arte marcial de occidente. Como tal tiene unas normas básicas de comportamiento y protocolo que todos debemos conocer y respetar, fáciles de recordar y seguir.
Seguir estas normas es el único modo que tenemos de mostrar nuestro respeto por los compañeros del club y por los tiradores de esgrima en general. Cumplirlas también dirá muchas cosas buenas acerca de nosotros mismos y dejará en buen a lugar a los maestros que con su esfuerzo nos enseñan y nos las inculcan y hacen cumplir.

